Aguas y tierras agronegociadas en Brasil

Aguas y tierras agronegociadas en Brasil

Brasilia recibe dos grandes eventos que discutirán la cuestión hídrica mundial. Uno de ellos la entiende como un negocio, y el otro la exige como derecho y bien común para la vida.

Por Webert da Cruz, De la Página del MST

“La vanidad del hombre consume la sed de vivir”. Con esa afirmación el artista brasileño Alberto Salgado hace un hace un apelo ecológico sobre la situación actual del agua en el mundo. Apelo que comparte el Foro Alternativo Mundial del Agua (FAMA), que movilizará a la sociedad en defensa del agua como derecho humano y no como mercancía. El evento, que será realizado entre los días 17 y 22 de marzo, es el contrapunto del 8º Foro Mundial del Agua (FMA), que ocurrirá de 18 a 23 del mismo mes, también en Brasilia.
Los foros ocurrirán en la cuna de las aguas brasileñas. El Cerrado abastece tres de las mayores cuencas hidrográficas de América del Sur: Araguaia-Tocantins, São Francisco y Paraná. También alimenta tres de los mayores acuíferos del mundo, el Guaraní, Bambuí, y Urucuia. Aguas presentes en tierras de un bioma en intensa disputa contra la deforestación y la expansión del agronegocio.

En 2015 la biodiversidad del Cerrado perdió 9.483 quilómetros cuadrados de vegetación, un número que equivale a más de seis ciudades de São Paulo, y supera en 52% la devastación de la Amazonia en el mismo año. La información viene del monitoreo anual del bioma, divulgado por el gobierno federal. La serie de datos de satélite, realizada por el Instituto Nacional de Pesquisas Espaciales (INPE), fue publicada de forma discreta en una página del Ministerio de Medio Ambiente en internet, sin divulgación ni rueda de prensa.

Otros datos divulgados por el Instituto de Pesquisa Ambiental de la Amazonia (IPAM) señalan que deforestar el cerrado, además de ser socialmente irracional, económicamente también lo es. El investigador Tiago Reis del instituto, destaca que 5,6 millones de hectáreas de la soja brasileña están localizadas en territorios de alto o medio riesgo productivo, inadecuadas para agricultura por cuestiones climáticas y del suelo. La investigación también informa que 51,9% de la soja plantada en Brasil está en el Cerrado.
La producción y exportación de productos primarios o semi manufacturados en crecimiento disloca y sustituye antiguos cultivos y pasturas por soja, maíz, caña de azúcar y algodón en el centro- oeste del país. “Esas producciones avanzan sobre áreas del Cerrado y empujan el ganado en dirección a la selva amazónica, junto al cultivo de soja” según dijo en artículo publicado en Le Monde Diplomatique Osvaldo Aly, miembro de la Asociación Brasileña de Reforma Agraria (Abra), y doctorando en Gestión de Aguas subterráneas en la USP.

“Las cadenas productivas de la agricultura y de las agroindustrias vienen impactando cada vez más los recursos naturales. Recientemente el agua se ha tornado foco de atención por varios impactos y disputas (muchas veces no explícitas) relacionadas a la mercantilización de las aguas dulces, que involucra la manutención de los ecosistemas, la agricultura de alimentos y la exportación, el sector urbano e industrial y la necesidad de garantizar la seguridad hídrica de la población”, escribe Aly.
Osvaldo también señala por lo menos cuatro causas que merecen destaque para el avance del agronegocio sobre el agua superficial y subterránea:
(i) La crisis de producción de proteína animal, en razón de la enfermedad de la vaca loca en Europa y en los Estados Unidos.
(ii) La urbanización y el cambio de hábitos alimentarios en países de Oriente Medio y de Asia (con destaque en China).
(iii) La elevación de la demanda mundial de soja y Etanol.
(iv) La necesidad de Brasil de obtener moneda internacional para hacer frente a los costos de las importaciones y los pagos de cuentas de servicios.

La vida, la tierra y el agua en disputa

“La seca nos remite a la falta de lluvia. Pero no es solamente eso. También nos llama a comprender el proceso de prisión del agua, y por eso ella está tan directamente ligada con la situación de la tierra”, afirma Nenem, de la dirección del sector de producción del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST).
La cearense Nenam convivió casi 53 años con bastante seca en el Nordeste y conoce de cerca la realidad de vivir sin agua. “Sé de historias de personas que fueron a pescar en una represa construida en la época de la seca, y el dueño de las tierras soltó al perro para morder al pescador. O sea, privatización de la tierra y control del latifundio también es control del agua”, afirma la dirigente del MST.

Nenem afirma que en la medida en que la tierra es concebida, asumida y adquirida por el capital a través del agronegocio, ocurre lo mismo con la captación de agua para intereses de las grandes empresas y multinacionales y no para el bien común de la humanidad. Entra en escena una disputa por la vida a través de la lucha por la tierra y el agua.
“El FMA podría ser en cualquier lugar del mundo, pero ¿por qué va a ocurrir en Brasil? Porque somos una de las mayores reservas de agua dulce del mundo” reafirma Nenem.
Frente a esto, percibimos una abertura más explícita para el Capital Internacional en el control de las tierras y aguas brasileñas, teniendo en cuenta por ejemplo la PL 4.059/2012, que propone la liberación casi irrestricta de la adquisición de inmuebles rurales a extranjeros, sean personas físicas o jurídicas.

La extranjerización de tierras tiene que ver justamente con que Brasil sea un depositario de estos recursos naturales a ser subastados. Junto a esto viene la expansión del agronegocio y la expulsión de los pueblos tradicionales del campo, de sus territorios, que son quienes históricamente producen y cuidan del bien estar humano y de la naturaleza.
Son las aguas de marzo, y de la vida, las que estarán en disputa en Brasilia. En la programación del 8° Foro Mundial del Agua estaá previsto un encuentro de negocios, espacio dedicado a empresas, gobiernos e instituciones que actúan en distintos temas ligados al agua para hacer acuerdos e inversiones. Según la web oficial del evento “soluciones para el consumo eficiente del agua en la industria”.

Para la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la demanda de agua deberá aumentar significativamente en las próximas décadas a nivel mundial. “Además del sector agrícola, que es responsable por el 70% de la captación de agua en el mundo, grandes aumentos de la demanda son previstos para la industria y la producción de energía”, afirma la declaración del organismo para el Día Mundial del Agua (22 de marzo).

El documento también señala que la urbanización acelerada, y la expansión de los sistemas municipales de abastecimiento y saneamiento son causas que contribuyen a aumentar la demanda de agua. Graves consecuencias de los impactos de tratar el agua como un negocio ya están siendo vividas en Brasil y el mundo por poblaciones del campo y la ciudad.
Por entender que el agua potable y libre es fundamental para la vida; por la construcción de una gestión hídrica democrática y el enfrentamiento a leyes que favorecen la explotación de la naturaleza; contra la privatización de los acuíferos, contra la impunidad en crímenes ambientales, contra la expansión del agronegocio y otros exportadores de commodities. Por estos motivos diversas organizaciones de la sociedad civil y movimientos populares realizan el Foro Alternativo Mundial del Agua. Un marzo, sin lugar a dudas, de una resistencia esencial para la supervivencia en la tierra.

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